10 - RESPUESTA A LA INTERVENCIÓN DE JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ. Juan Francisco Artaloytia Usobiaga

PRIMERAS LÍNEAS



Querido José María:

Respondo a tus preguntas conjuntamente, ya que me parecen estar estrechamente vinculadas entre sí:

El esquema de la Y tumbada está deliberadamente abierto. No me siento cómodo en las clasificaciones que delimitan categorías estancas ni me gustan lecturas muy cerradas del concepto de estructura. Me ayuda más a pensar que en el psiquismo puede haber diferentes niveles de funcionamiento que coexisten y que predominan en uno u otro momento. Ya Freud, con su concepto de escisión del yo, nos adelantaba la posibilidad, que retomó más adelante Bion y después tantos otros. En un mismo paciente podrían coexistir varios de estos puntos, simultáneamente o en diferentes momentos de la vida. Los cuatro puntos que escojo (podría haber muchos más) definen situaciones paradigmáticas con una superficie más fenomenológica y un trasfondo más centrado en hitos trascendentales desde una perspectiva metapsicológica. En la lectura de izquierda a derecha hay una línea evolutiva para la que vale la metáfora freudiana de los ejércitos que cuantas más tropas van dejando en un lugar, menos ejército les queda para seguir avanzando. Pero estimo de especial interés que tomemos la metáfora en su vertiente más dinámica, en la que progresiones y regresiones puedan darse sin cesar.

Además, me parece importante, a diferencia de lecturas evolutivas más unidireccionales, conjugarla con la lectura de derecha a izquierda, que implica toda la riqueza de la nachträglicheit freudiana. Así, del mismo modo que a la temática de la castración la complementa la devoración oral simbiotizadora como acabamos de ver, no podemos pensar desde una cierta edad en la oralidad sin lo que provenga en el a posteriori de la temática fálica. En realidad, la elección de objeto con un otro diferenciado solamente se daría en el extremo derecho de la Y, en correlación con una parte neurótica predominante. En los otros puntos escogidos habría o bien una confusión con el objeto, o bien una relación con objetos parciales, o bien un apuntalamiento narcisista en la relación con un igual. Ello, como también comentaba Ricardo Puchades, se puede ver también en algunas heterosexualidades.



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